Por Pedro López Solis

(El Cuervo)

Tijuana es intensa, en ella se vive al día, como sobre el filo de una navaja. Aquí todo se inventa y reinventa en segundos… ¨ésta es la ciudad de propios y extraños,¨ acechada ahora por el caos vuelto anarquía, producto de la llegada y asentamiento de los cárteles de la droga que han encontrado en este lugar el paraíso terrenal; así como punto de llegada y partida para todo tipo de contrabando.

Sus calles y colonias son territorios de pequeños grupos de poder al igual que de su geografía que representa la manzana de la discordia, tanto en política como en la narco-delincuencia que para el caso representan lo mismo.

Su gente se mueve al son que le toquen, siempre motivada por un interés manifiesto del ¨toma y daca,¨ más allá de los que hasta acá han llegando, cohabitando curiosamente en la ciudad más visitada del mundo, y cuidando, celosamente, su pequeño feudo vuelto un imperio imaginario.

Ese comportamiento le da sentido a la vida y forma de ser del tijuanense común, y a la vez, contextualiza lo que es y representa ante los ojos de los demás.

De nadie es desconocido, pues, como se vive y de que viven quienes aquí coincidieron, dentro de ese juego perverso de la mentira y el engaño como moneda de cambio.

Quedarse en Tijuana y dejarse llevar por su seducción es volverse cómplice de ella, es vivir ese doble juego de la moral trasnochada de su gente, que de día son puritanos y de noche se trasforman, pasando de mansas ovejas a lobos feroces, sedientos de alcohol, droga y sexo ofertados al mayoreo y menudeo sobre calles y avenidas de esta pobre ciudad que todo lo aguanta…

Pero bueno, aquí no todo esta perdido, existe la otra cara de la moneda, esa que representa el caldo de cultivo para crear y expresar ideas por medio de las manifestaciones artísticas y culturales, a pesar de todo el desmadre que se vive, según cuentan los “tijuanólogos, quienes con sus sesudos comentarios de café con leche,” han puesto de moda por todas partes del mundo, el tijuanismo, llevándolo incluso al grado de lucrar y saludar con sombrero ajeno, como es el caso del señor Antonio Navalón y su, dizque llamada “Tercera Nación,” que fue pura llamarada de petate para lucirse utilizando a una bola de ingenuos seguidores más que del arte, del dinero y los viajes que veían en el barbado, al moderno conquistador.

Sabemos que Tijuana es mas que cadáveres con narco-mensajes regados por sus calles y colonias, prostitución, drogas, chatarra gringa que hacen de la ciudad un yonke gigantesco, ó bien, gobernantes confabulados, según se dice, con los cárteles de la droga y crimen organizado, el clero y la mafia política que opera por todos lados y que todos juntos, con gran acierto, han contribuido, incluidos algunos medios y falsos periodistas, en convertir a Tijuana como referente obligado de lo que es hoy.





Con gran alegría en todas las partes del mundo recordaron los 50 años de la Revolución Cubana, motivo por el cual un grupo de camaradas, entre ellos, Pablo Yañez, Héctor Carmín y un servidor, Pedro López Solis (alias EL CUERVO), tomamos la línea fronteriza entre Tijuana Y San Diego, para conmemorar de esta manera la lucha emprendida por un puñado de hombres y mujeres encabezados por el COMANDANTE FIDEL CASTRO, logrando con esa lucha la libertad del pueblo mas digno y valiente de toda la américa nuestra.

Atte.
Pedro López Solis
Pablo Yañez
P.Héctor Charmín
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El




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CANTAR EN PENA

Por Pedro López Solís


La literatura norteamericana cuenta entre sus aciertos ser una de las principales exponentes del ensayo y la narrativa.
Sus autores siempre han tenido una fuerte inclinación por ese género que sin lugar a dudas los ha marcado enormemente dentro de ese mundo de propios y extraños.

Sin embargo, no necesariamente entre los creadores estadounidenses se puede hablar del betseller, el puliser y otros premios y becas al por mayor para alentar entre ellos la literatura contemporánea que por momentos parece ser pura chatarra.

En este sentido pues, existe un parteaguas entre los escritores de antes de la primera mitad del siglo pasado y los que han llegado mucho después de la segunda. Curiosamente los primeros tienen en su haber mayor conocimiento y manejo del lenguaje, de tal suerte que los ubica por la envergadura de su obra entre los grandes escritores de los siglos XIX y XX indudablemente.

Nombres como el de Witman y el de Edgar Alla Poe son el referente obligado de esa generación que ha estado siempre muy por encima de los escritores y poetas que los han sucedido.

La característica o mejor dicho, la coincidencia entre ellos no únicamente era la locura y la forma de vida, sino también la convulsión de un país en donde les había tocado nacer y vivir, país desde luego en busca de su propio reacomodo en el mundo como potencia abriéndose paso a la expansión territorial por medio del sometimiento y presión económica.

Otra de ellas era la fuerte inclinación periodística como oficio y forma de vida; mismo que les permitía desde luego para promover y difundir sus obras literarias.

Por otro lado, las letras norteamericanas como tradición a diferencia de la inglesa por ejemplo, esta muy apegada al cantar melancólico hacia la naturaleza. La parte idílica y nostálgica se deja ver lo mismo en la prosa que en la poesía.

Esto desde luego con sus implicaciones ya que la obra de los autores de Norteamérica está limitada en cuanto a los temas, son poco fecundos a causa de su severidad para consigo mismos; así como sus excesivas inclinaciones periodísticas y políticas que los hace ver poco creativos.

Bajo este contexto irrumpe Edgar Allan Poe, visitador permanente en casi toda su obra del terror y la demencia, demarcándose con ello en lo inmediato del naturalismo exacerbado en el que han caído la gran mayoría de los escritores anglosajones.

Poe es la reencarnación de los simbolistas franceses. El en su poesía encierra todo el misterio que envuelve a esta corriente... pero va más allá, no solo abreva de ellos, los llamados poetas malditos, sino que también hace una retrospectiva para reencontrarse con el esplendor del periodo clásico de los grandes filósofos y poetas griegos; de allí pues, su manejo y conocimiento del lenguaje.

Lo atormentado de su vida nos da una idea de lo que contiene su obra.
En ella encontramos por un lado a un Allan Poe llamado para el canto nostálgico e incesante, y por el otro, al poeta de carne y hueso arrastrando sus lastres por el mundo inmisericorde de dolor y amargura para con él.

Irónicamente el abandono y orfandad padecida es la misma que la de su obra poética, que indudablemente es mucho mejor y más importante que su narrativa.

Puedo asegurar sin temor a equivocarme de que Edgar Allan Poe es primero poeta antes que narrador. Por otro lado, él sabía que la narrativa le permitiría su sobrevivencia, escribiendo con conocimiento de causa y perfección como buen lector y hombre de cultura.

Sin embargo su poesía es otra cosa, es muy riguroso, maneja en su verso fuerza y musicalidad sus versos, dándole un ritmo avasallador que suelta tonalidades que desgarran el alma y el espíritu.

Poe es dueño de la palabra al igual que los poetas que tienen esa gracia divina de manifestarla. Es un redentor en busca de sí mismo y de las diferentes tonalidades del lenguaje.

Experimenta con todas las formas escritas, de allí su acercamiento al soneto y la rigurosidad del verso libre entre otros.

La muerte al igual que los sueños y el terror son las visitaciones del Allan Poe que ronda en el subconsciente del lector. El sentido evocativo de su poesía le da un tono lúgubre sin querer, de su cantar en pena que nos ronda...

El cuervo es el poema que lo reivindica como visitador frecuente a la antesala de la muerte, allí ya escuchamos al poeta maduro como tal, padeciendo su amargura; pero curiosamente volviendo música todo lo toca.

Su vida fue un sueño y lamento al mismo tiempo, dejándolo de manifiesto en sus letras…

¡Sí! Aunque el largo sueño fuera de agonía
Siempre sería mejor que estar despierto
Para quien tuvo, desde el nacimiento
En dulce tierra, el corazón…

Ese era Poe manifestado en sus palabras. Era también el osado e irreverente de este mundo del cual cohabito por breve tiempo, era parte de la noche, el mismo era el cuervo y grazno diciendo:

¡… Quita el pico de mi pecho y tu sombra del portal!
Dijo el cuervo o digo yo,: Nunca más…

En este link pueden contrar información acerca de la caída del avión de Gobernación.
Muy interesante, no se lo pierdan.


http://www.reporteindigo.com/web/reporte/edicion106/#1/1